Breve comentario sobre Inteligencia Emocional

Por Miguel Gallegos Velarde

“Me dice el corazón,
que no se puede querer con inteligencia;
pero, me grita la conciencia,
que no se ponen de acuerdo la conciencia y la razón”.
Gilberto Santa Rosa

Howard Gardner, Psicólogo de la Facultad de Ciencias de la Educación de Harvard, señala que poseemos, por lo menos siete tipos de inteligencias: lógico-matemática, lingüística, musical, corporal-cinestésica, espacial, intrapersonal e interpersonal, siendo más estimuladas en la actualidad, las dos primeras; aunque después, Gardner y sus colaboradores han ampliado otras.

Daniel Goleman, Doctor en filosofía y columnista de la sección científica del New York Times, en su conocido libro deja entender que ésta (la inteligencia emocional) se encuentra dentro de las inteligencias personales, sobre todo en la interpersonal. Por lo que queda claro que Goleman, no nos habla de un nuevo tipo de inteligencia; sino, resalta las habilidades que están dentro de las inteligencias personales, específicamente en la intrapersonal.

El título del libro podría confundirse como un libro de autoayuda; pero, ¿qué diferencia al libro de Goleman con estos últimos? La respuesta es simple, está basado en investigaciones científicas, y, por lo tanto, no se trata de pastillas para el alma, ni de recomendaciones bien intencionadas o de buenos deseos, ¡no!, claro que podría cuestionarse sobre la generalidad de los casos para otro tipo de sociedades, ya que la mayoría de las investigaciones se desarrollaron en Estados Unidos; pero, eso es otro asunto.

Y para ir precisando en el tema, nos preguntamos ¿qué son las emociones?, según Goleman, son "los sentimientos y sus pensamientos característicos a estados psicológicos y biológicos y a una variedad de tendencias a actuar", y ¿cómo las clasifica?, no hay una coincidencia entre los psicólogos; no obstante, Goleman se anima a agruparlas en grandes familias: la ira (furia, indignación), la tristeza (soledad, desesperación), el temor (ansiedad, preocupación), el placer (felicidad, alivio), el amor (amabilidad, afinidad), el disgusto (desdén, aborrecimiento) y la vergüenza (culpabilidad, humillación).

Podríamos pensar que los sentimientos son un mero producto de nuestros pensamientos; sin embargo, no es tanto así: Los sentidos transmiten las percepciones (información) al tálamo y a la amígdala, esta última da una respuesta más rápida, incluso antes que se haya comprendido realmente lo que está ocurriendo, reaccionando muchas veces sin pensar.  El quid del asunto sería que las emociones estarían relacionadas con los lóbulos prefrontales, ya que las emociones de las personas que tienen lesiones en esas zonas tienden a desvanecerse.

Quizá podría pensar que ello sería lo mejor, porque las emociones no sirven para nada, porque entorpecen los pensamientos y razonamientos (sino, que lo diga Gilberto Santa Rosa); sin embargo, Goleman no opina así: “¿Qué sería de nosotros, los humanos, sin sentimientos?” nos dice, poniendo de ejemplo a "Data" (¡Qué quién es Data?, ¿no conoce al androide del Enterprise?). Por lo tanto, las emociones son las principales motivaciones que el ser humano tiene en su vida. Son la fuerza motriz del ser humano (para bien o para mal); por supuesto que los sentimientos fuertes trastornan el razonamiento y eso no es bueno; pero, la falta de ellos nos dejaría como androides esperando órdenes de otra persona. En conclusión, no se trata de suprimir la emoción y colocar en su lugar la razón; sino, equilibrarlas.

De acuerdo, y... ¿qué hay de inteligente en las emociones? En desarrollar "las habilidades tales como: ser capaz de motivarse y persistir frente a las decepciones; controlar el impulso y demorar la gratificación, mostrar empatía y abrigar esperanzas, regular el humor y evitar que los trastornos disminuyan la capacidad de pensar" porque son factores claves para determinar el éxito en la vida del estudiante, y no tanto (como se creía antes) en el coeficiente intelectual, ya que sólo contribuye aproximadamente en un 20% de los factores del éxito.

Por ello, los docentes, deberíamos estimular las inteligencias personales en los estudiantes. Una pregunta interesante sería ¿cómo?, Celso Antunes, nos sugiere los siguientes juegos o estrategias para estimular las habilidades de las inteligencias personales: el rompecabezas, figuras humanas, muñecos articulados, elección, círculo de debates, personality, panel de fotografías, dramatización, opción de valores, autógrafos, rótulos, símbolos, quién cuenta un cuento, Narciso, cambio de monedas, cuadrados de la cooperación, etc. De todas ellas, el debate y la dramatización (teatro) creo que son las más interesantes.

Bien... Es probable que haya encontrado en este artículo algún dato interesante. Si es así, concuerdo con usted, ¿que por qué me emocioné y pensé eso?... jajaja; pero eso sí, estará de acuerdo conmigo, que previendo la falta de tiempo y espacio, este comentario debe finalizar aquí.

BIBLIOGRAFÍA
Celso Antunes (2005), Inteligencias múltiples: cómo estimularlas y desarrollarlas, Orbis Ventures SAC, Lima.
Howard Gardner, (2005) Inteligencias múltiples: La teoría en la práctica, Paidos, Barcelona.
Daniel Goleman (1996),  La inteligencia emocional, Javier Vergara Editor SA, Buenos Aires.


NOTA:
Este artículo originalmente iba a ser publicado en la revista EDUCACIÓN producido por el CPIPS "Guardia Mayorga". Lamentablemente no fue así.